El san bernardo
es admirado en todo el mundo por sus proezas de rescate en los Alpes suizos.
Su coraje y habilidad son narradas en leyendas desde hace más de doscientos
años.
Se cree que el san bernardo desciende del moloso, linaje original de los
mastines llevados a los Alpes por los romanos hace unos 2,000 años. La raza
lleva el nombre de bernardo de Mentón, fundador de un hospicio construido
en un remoto cruce alpino en Suiza hace casi mil años para refugio de quienes
viajaran por la zona. Los monjes bernardinos criaron el perro para desarrollar
sus habilidades de guardián, guía y tiro. No se sabe cuándo se le empezó
a emplear en actividades de rescate, aunque probablemente haya sido durante
el siglo XVII. A esta raza se le atribuye el mérito de haber salvado la
vida de más de 2,500 personas; Barry, un san bernardo nacido en 1800, rescató
a cuarenta personas en doce años de trabajo.